La Subida al Mármol cuenta con una espectacular prueba automovilística, el rugido invencible de los motores trazando curvas al borde de las canteras y una afición volcada que transforma la Sierra de los Filabres en una auténtica fiesta de la velocidad. Como aliciente cada año miles de amantes del motor abarrotan la icónica «curva del muelle», además desde el trazado de la prueba, sentirás la adrenalina de los potentes monoplazas, disfrutando de un ambiente único entre colosos de piedra blanca que proyecta la pasión de Macael a toda España.